domingo, 12 de junio de 2016

A Géricualt lo conocí una mañana en Paris

Lo conocí a mediados de mayo de 2016 en parís. Ahí estaba estirado, reposando muy relajado en el cementerio de Pére Lachaisse. Era Jean-Louis André Théodore Géricault, conocido como Théodore Géricault (Ruan, 26 de septiembre de 1791-París, 26 de enero de 1824), fue un pintor francés. Prototipo de artista romántico, tuvo una vida corta y atormentada que dio lugar a varios mitos sobre él.



El 5 de febrero de 1811, se inscribe en la Escuela de Bellas Artes de París.
Tras fracasar en el concurso del gran Premio de Roma, decidió viajar a Italia por su cuenta. Quedó muy impresionado ante los pintores del Renacimiento italiano, en especial ante Miguel Ángel, así como ante el flamenco Rubens. Este viaje a Florencia y Roma (1816–17) fue provocado en parte por el deseo de huir de una relación romántica con su tía, a quien dejó embarazada. Este viaje hizo nacer su fascinación por Miguel Ángel.
Desde los inicios de su carrera, Géricault demostró cualidades que le distinguen claramente de los pintores neoclásicos de la escuela de Jacques-Louis David: en efecto, prefirió tratar temas de la vida cotidiana, elevándolos a la categoría de hechos heroicos. Mostrando la desesperación y el sufrimiento de la gente, pasa pronto a ser el pintor romántico más representativo, pero por independencia de estilo y carácter poco dócil, Géricault se mantuvo al margen de los grandes encargos oficiales, un género que sí sedujo a Delacroix.
Géricault realizó entre 1821 y 1824, una serie de pinturas con modelos de locos o maníacos, tomando del natural a una serie de personas que eran tratadas en el asilo del psiquiatra Jean-Étienne Esquirol. A través de esta serie pretendía recabar un repertorio de expresiones de la locura.5

Aquejado de una dolorosa enfermedad, posiblemente cáncer de huesos, se sube a un caballo y cae. Muere a los 32 años.

sábado, 11 de junio de 2016

Ciudad Linares, 

calle O´Higgins 714:

EL INSTANTE Y SU MOMENTO


Tiene que existir el 714. Todo comienzo de numeración tiende a confundir, el 714 podría estar allá o bien a este comienzo de calle. ¿Me pasé de largo? Con temor vuelvo sobre mis pasos. 


He vuelto a Linares. Han pasado 65 años. Qué extraño es este curioso sentimiento de buscar el lugar exacto dónde uno nació.

Ahí está, quizá es la misma puerta pintada de blanco que me vio salir y entrar en brazos de mi madre. Sus paredes azules cubren y realzan una casa sin ventanas. Arriba en su extremo superior derecho una placa metálica ovalada dice 714 y en su parte inferior las letras indican el nombre de la calle.

Nací en este lugar en 1951. Ahí lloré por primera vez. Sentí calor. Bebí leche materna. Dormí y por la noche volví a llorar en busca de más leche. No di mis primeros pasos en este lugar, eso es seguro. De lo que no estoy seguro es si aquí sentí mis primeros temores.